La Vocación, las llamadas de Dios.

 


Desde el momento de muestra concepción hemos sido llamados a una misión específica, pues somos seres vocacionados, es decir la llamada a la vida es nuestra primera vocación.

A lo largo de nuestra vida, vamos dejando escuchar nuestro corazón que nos ánima a tomar decisiones que nos hagan felices, estas son también respuestas a pequeñas llamadas, pero cuando las llamadas son grandes, muchas veces se nos congela nuestro sí o nuestra respuesta y es ahí donde corresponde darle profundidad y soltura a lo que queremos para nosotros y que esto que quiero este completamente en sintonía con lo que Dios quiere para mi.

A veces la respuesta puede ser muy sencilla pero otras veces se vuelve mas difícil, y necesitamos ayuda de alguien que nos pueda acompañar y orientar y disponer de nuestra vida para entregarla a un proyecto más grande, un proyecto que no es nuestro sino de Dios, quien nos ha escogido.

Este año he dado la respuesta "SI" a la llamada que me ha hecho Dios, y me ha invitado a seguirle, para eso me he preparado estos años para ir alegremente dispuesto a dar la vida, ahí dónde el quisiera llevarme.

Este año iniciaré en Salamanca, España, mis estudios de Teología, y compartiré con la comunidad de Padres Mercedarios de Salamanca,  de la Provincia Mercedaria de Castilla, que serán mis hermanos, y mi familia, mi comunidad.


Guillermo Diaz, Postulante OdeM.

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